Quimioterapia

Posó su mano sobre la mía. Todos eran amables.

El miedo se dispersaba a través de sus chascarrillos. El líquido de vida o quizás de muerte penetró despacio. Otra sonrisa.

Es curiosa la vida; a veces la tienes y no la quieres, y otras la quieres y no la tienes.
Escrito por María Sotés

6 comentarios :

  1. Es la dualidad del miedo. Un beso.

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    1. María Sotés29/4/18 19:05

      Muchas gracias por tu comentario, Maite. Me ha hecho mucha ilusión, si te soy sincera no pensé que nadie fuera a comentar. Entre otras cosas porque este primer micro, con el que gustosa comienzo la andadura a vuestro lado, es algo muy personal.
      Es un homenaje a mi padre, se lo debía. Él me trasmitió muchas cosas, y entre ellas el amor a las letras. Pero sobre todo me enseñó que a veces hay que tomarse las cosas como vienen y vivirlas con un poco de humor, sin conformarse, pero con humor.
      Aún recuerdo cómo reímos los dos en aquella primera sesión de quimioterapia y como aquellas risas liberaron la angustia y disiparon el miedo, y recuerdo además las miradas cómplices de cuantos nos rodeaban.
      Al final la vida se trata de ir avanzando, ir más allá de esa dualidad que bien indicas y centrarse en vivirla con lo que somos y tenemos.
      Un abrazo.

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  2. Conmovida por tu micro y por tu comentario, te mando un abrazo que vale por 50.

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    1. María Sotés29/4/18 19:24

      Y yo te devuelvo las gracias multiplicadas por mil, Gladis, muy emocionada por tu comentario.

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  3. Me disculpo por la tardanza en comentar, María. Tu micro me ha calado hondo. Son muchas las sesiones en las que he estado de acompañante y aún no puedo narrarlas en un relato, a pesar del tiempo transcurrido. Eres muy valiente.
    Muchos besos.

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    1. María Sotés4/5/18 15:22

      Muchísimas gracias, Carmen. No son necesarias las disculpas, al revés, más he tardado yo en responderte y lo siento.
      En fin, acerca del relato que te voy a decir que no sepas... Algo así es muy duro de superar y en ocasiones el tiempo no lo cura todo.
      Mil gracias por lo de valiente, pero quizás me siento un poco más impúdica que valiente. Pero, aunque no del cuerpo y sí del alma, ¿qué es la escritura sino un ejercicio de nudismo?
      Muchos y muy agradecidos besos ;-).

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