Bienvenido

Tras una intrincada exploración, halló una de aquellas tribus. Sus féminas, despreocupadas, nadaban en el gran río. Se acercó exultante. Minutos después allí estaba, chapoteando en una gran bañera, con el agua cada vez más calentita y con aquellas buenas gentes alrededor escudriñándole con esa enigmática expresión en los ojos.
Escrito por Matrioska - Web

22 comentarios :

  1. Quizá cuando vea que en la bañera echan un par de pastillas de caldo de carne empiece a preocuparse tú protagonista.
    Muy ingenioso y divertido, pri a.
    Besote.
    Tu primo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me parece a mí que este es tan iluso que hasta que no le empiecen a salir ampollas no se dará cuenta de que la bienvenida no consiste en prepararle un baño aromatizado. :) Muchas gracias y un beso grandote de vuelta, primo Pablo.

      Eliminar
  2. Qué idea tan buena has tenido para ensamblar este micro Matrioska. Si no fuera por lo que le espera, se sentiría en el paraíso. Me ha encantado el tono tan jocoso que le has dado. Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Carmen. Después de tanto drama en los anteriores micros me apetecía desbarrar un poco. Un abrazo.

      Eliminar
  3. Maria Galerna17/5/18 11:00

    Ese no ha visto Master chef en su vida, creerá que las verduritas que flotan son ¿aromaterapia?.
    Divertido y suculento micro (espero que les quede tiernito)

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El hombre está convencido de que el laurel, tomillo y romero son para suavizar la piel, lo que no sabe es que, como dices, va a terminar tan tiernecito como un lechón. :) Un beso, María y muchas gracias.

      Eliminar
  4. ja,ja,ja, muy bueno, de verdad, has tenido una idea estupenda. Besos a esgalla.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Maitechu, el que no ha tenido una buena idea ha sido este inocentón. :) Muchos bicos.

      Eliminar
  5. Un final deseado en sueños de aquellos exploradores de la Antártida. Lo mejor las verduritas y patatitas que podrá degustar antes del sofocón final.
    Muy sugerente tu relato. Molts petonets, Matri.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pobriños, conque parasen las ventiscas hubiese sido suficiente para ellos. Este se va a “jartar” de calor. A los que no somos de la tribu nos darán a probar un tazón de consomé, si te apuntas. :) Petonets de vuelta para vos, Isidro.

      Eliminar
  6. diletrante17/5/18 15:28

    Nada de qué preocuparse, hombre. Ya se ve que son las amazonas...
    Enhorabuena, saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No, si preocupado el hombre no está, está tan feliz chapoteando y jugando a encontrar tropezones. :) Muchas gracias y saludos para ti, Diletrante.

      Eliminar
  7. Muy ingenioso, me ha encantado ¡Un abrazo de letras!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Recogido ese abrazo, Selene, otro de vuelta para ti y muchas gracias.

      Eliminar
  8. María Sotés17/5/18 21:31

    Me divierte mucho pensar en el valiente explorador cociéndose a fuego lento junto con su ingenuidad, porque no nos engañemos ¿quién descubre a quién al final? Me ha encantado, un micro muy cómico, Matrioska, me ha sacado una enorme sonrisa. Gracias y enhorabuena. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esperemos que al menos pierda el conocimiento antes de la ebullición y se vaya pensando que ha hecho el hallazgo de su vida. Los cocineros mientras se chupan los dedos rezarán a los dioses para que no tarde mucho en caer otro ingenuo explorador por allí. Muchas gracias, María, y un saludo.

      Eliminar
  9. El pobre explorador, que se las promete felices entre aquellas mujeres y en una especie de piscina climatizada al aire libre, no imagina lo que le espera. Y es que los gustos culinarios pueden parecernos raros en algunos lugares exóticos.
    Una idea muy original y divertida por el tono humorístico utilizado, Matrioska. Felicidades y un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De momento piensa que no le podían haber dado mejor recibimiento, incluso cree que las patatas que están pelando son para hacerle un guisito por si viene con hambre. :) Un beso grande, Carmen, y muchas gracias.

      Eliminar
  10. Cuando empiecen las burbujas de hidromasaje y vea una zanahoria flotando, tal vez comprenda, ja, ja, ja. Divertidísimo, Matrioska. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé yo si llegará consciente a ese punto de cocción, lo mismo por no importunar es incapaz de decirles a esas buenas gentes que dejen de echar palitos al fuego. :) Muchas gracias y un abrazo para ti, Salvador.

      Eliminar
  11. Bienvenido y....muy inocente. jejeeje

    ResponderEliminar
  12. Él, tan encantado de haber encontrado el dorado sexual, resulta que acabó cocidito, doradito, y al punto de sal.
    Un relato muy divertido, entre otras cosas, por lo bien contado que está.
    Un fuerte abrazo, Matri.

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!