El convulso mar de la adolescencia

Lentamente sus muñecas se hunden en el olvido. Las olas de la pubertad amenazan con la zozobra. Su edad es lucha diaria por seguir a flote.

Se agarra a una boya, Ernesto, que la arrastra a las profundidades: cigarrillos, alcohol, maría...

En una chalupa se acerca Inés remando con fuerza.
Escrito por M. Carme Marí - Web

12 comentarios :

  1. Edad convulsa la de la adolescencia. En su proceloso mar acechan muchos peligros y aún están aprendiendo a navegar para convertirse en adultos. Son frágiles, rebeldes, insolentes e inseguros. Olvidamos fácilmente que también lo fuimos nosotros. A Ernesto lo salvará Inés. El amor -y la literatura- son buenas tablas a las que acogerse.
    Ofreces una visión realista de esta etapa de la vida que tanto preocupa a padres y docentes. Muy bello el lenguaje poético, Carme. Besets.

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    1. Celebro que te guste el lenguaje utilizado. Ciertamente es una edad difícil y va a depender del pequeño equipaje que llevan hasta la fecha y de las compañías.
      Veo que en la brevedad de las 50 palabras algo se me ha quedado en la mente y no traspasado al relato. Mi idea es que la historia trata de una chica, y Ernesto "la arrastra" a las profundidades. Le he pedido a Álex que cambiara "juguetes" por "muñecas" para intentar dejarlo más claro.
      Ciertamente el amor es un buen salvamento, pero siempre que sea amor verdadero (las malas compañías no suelen ofrecerlo).
      Gracias por tu comentario, y un petó!

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  2. Carmelo Carrascal7/5/18 18:25

    M.Carme, qué bonito.
    Te cuento lo que acabo de comunicar a Ernesto.

    Ernesto, chaval, mucha suerte la tuya. En parte te la has ganado por seguir a flote pese a todo, en medio de esa marejada de padre y muy señor mío de la adolescencia. Pero no pasa nada, tío. Esta etapa de tu vida si algo te va a traer son sueños. Sueños y una sirena, Inés es su nombre.
    Que sepas que Inés no es una mujer cualquiera, ella solita también consigue mantenerse a flote y sabe remar con fuerza. Y - ¿te has dado cuenta? - te mira. Sí, y se te acerca remando como una loc. Tengo la sensación de que ya te está amando en la distancia que rompen las olas broncas. Alégrate si es que tú tb. la amas. Siendo dos que en breve se abracen, no vais a naufragar, seguro. Muy juntos los dos, no habrá ola, por gigante que sea, que pueda...
    Un cordial saludo.

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    1. Me alegro de que te guste, Carmelo :-)
      Me encanta que hayas continuado en la historia, hablándole a Ernesto, qué buenos consejos le das. Seguro que si dos van bien abrazados pueden con todo ese mar bravío y mucho más.
      Te agradezco el comentario.
      Un abrazo.

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  3. A petición de la autora, he cambiado la palabra "jueguetes" por "muñecas" (para que conste en acta).

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    1. Muchas gracias capi, y más agradecida aún por tu celeridad.
      Un beso.

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  4. No sé si estaré equivocada, pero yo veo a una chica adolescente arrastrada hasta el fondo del mar por Ernesto, que la sume en las profundidades oscuras de las adicciones. Veo s Inés que tema con fuerza para rescatarla, ¿una amiga o su madre?
    Sea como sea, es un precioso micro sobre la inmadurez y los peligros de una época la vida tan frágil. Un beso, Carme.

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    1. Esa era la idea, Asun, y quizá queda más clara con el cambio de "juguetes" por "muñecas" que tú ya has leído.

      Esta muchacha se quería agarrar a Ernesto pero no era una buena boya como parecía porque se la lleva hacia el fondo. Inés acude al rescate (en principio, su amiga en mi cabeza, pero quien tú quieras en la tuya - siempre digo: "lo que el autor no escribe, el lector decide").
      Encantada de que te haya gustado.
      Otro beso de vuelta que ya viaja hacia Sevilla.

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  5. Precioso cuento, una buena metáfora. Me ha encantado.
    Un beso.

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  6. Preciosas metáforas para descubrirnos el paso de la niñez a la adolescencia, donde los monstruos acechan en cada esquina. Muy bueno, Carme. Un abrazo.

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  7. Hola, Carme. Me parece una maravilla tu historia y la forma, como de cuento esperanzador, en la que nos la traes. Como curiosidad, yo me ponía en lo peor, peor... Al hablarnos de esas muñecas y al usar, también, términos marineros, pensé que la chica se estaba suicidando, cortándose las venas, en la bañera. Como suelen decir algunos, un relato puede dar para múltiples lecturas;alejadas, en ocasiones, de la primera que ha pensado el autor al redactarlo. Pues nada, me ha gustado. Suerte y un beso.

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  8. María Sotés17/5/18 14:49

    Describe muy bien la realidad de la adolescencia en la que uno se deja llevar por personas, corrientes... y que falta hacen esas "Ineses" a las que en algún momento de nuestra vida nos agarramos para no hundirnos. Muy bien utilizada la metáfora, me ha gustado mucho. Un abrazo.

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