Más allá del humo y los focos

El backstage le daba vueltas. Olía a vómito y apenas oía nada. Sintió una bofetada y un pinchazo agudo.

De pronto se vio de pie, guitarra en mano, ante miles de personas que lo jaleaban. Con la mirada perdida, se secó la barba y gritó al micrófono:

—Are you readyyy?
Escrito por Álex Garaizar

13 comentarios :

  1. El dichoso miedo escénico, algo que está siempre presente y del que no se libran ni los profesionales. El momento previo a salir al escenario, esa hora de la verdad, es un instante clave en el que resula inevitable preguntarse algo así como: "¿Por qué me meteré yo en estos líos?". Todo se supera, sobre todo si alguien anima con una bofetada y un pinchazo a superar esos reparos psicológicos. Nuestro peor enemigo siempre somos nosotros mismos.
    Cincuenta palabras que expresan bien ese tan momento especial y crítico, que no se ve, pero existe, de la mano del protagonista.
    Un abrazo, Álex

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    1. No sabía lo de tu 80 aniversario (con lo joven que se te ve). Felicidades y a por otros 800 relatos más por lo menos.

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  2. Me recuerda tu micro una comedia teatral divertidísima inglesa "Noises off" de Michael Frayn, donde asistimos a lo que ocurre en el escenario, pero en paralelo, asistimos también a lo que ocurre mientras tanto entre bastidores.
    Tu micro nos trae, también, con cierto sarcasmo contenido, esa realidad que tan bien ha explicado Ángel.
    Qué alivio volver a comentar. Ser jurado mudo ha sido toda una... penitencia.
    Esto y un fuerte abrazo, Álex.

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  3. ¡Ochenta felicidades!!! Capitán, eres tan grande como este micro, cuyo protagonista me recuerda a alguien.

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  4. ¡Felicidades! Gran micro para celebrarlo :)

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  5. Carmelo Carrascal31/5/18 18:35

    Álex, describes con intensidad un momento muy intenso, lo que tiene un mérito similar a describir una escena dulce con dulzura y con acidez si es ácida.
    Recuerda muchos momentos en la vida, no reducidos a los de tener que dejar de refugiarse tras las bambalinas para salir a interpretar un concierto ante la multitud allí congregada.
    Momentos en los que ya no cuenta ningún reparo, ningún miedo, ninguna objeción de última hora por razonable que sea.
    Situados de pronto en un vacío temporal que "el humo y los focos" si acaso no hacen más que agrandar.
    Cuando la única salida consiste en salir. Salir a escena, dar la cara y jugársela. Decidir ya.
    Un abrazo!

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  6. Las estrellas también son tímidas. Quizá, el sueño de ser cantante de un principio está muy lejos de la vida del éxito. Los representantes convierten esta vida en un sinfín de conciertos con los que hacer caja, y el artista acaba siemdo un autómata dirigido.
    Da que pensar tu relato. He leído mucho sobre los Beatles, por ejemplo, y las depresiones de Lennon cuando vio en el lío que se habían metido. De ahí surgió su canción “Help”. Un más que excelente relato para conmemorar ese ochenta cumpleaños cincuentista del benjamín, o casi, de esta pedazo de comunidad, barco, o cómo se quiera llamar y que sigue navegando viento en popa a toda vela.
    Un abrazo bien fuerte.

    Pablo

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  7. A mí me parece una mordaz crítica al negocio de la música, una implacable máquina de hacer dinero que, una vez en marcha, hace cualquier cosa para que no se pare, incluso inyectar en vena el combustible necesario a su pieza más valiosa: el artista. Al menos, así lo interpreto yo.
    Un relato con mucha fuerza narrativa y con la 'chicha' que a mí me gusta. Me ha encantado.
    Un abrazo, Álex

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  8. A mí tu impecable relato me hace pensar en algún momento de la vida del mítico Bon Scott, de AC-DC. Me encanta la frescura y la fuerza del texto.
    Enhorabuena y felicidades también por esos 80 Cincuentas.
    Un abrazo, Álex.

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  9. Eduardo martín Zurita2/6/18 13:39

    Hola, Álex.
    Un texto desenfadado, con el acierto de involucrar los sentidos, que no adolece, sin embargo, de su carga explosiva. El artista tiene que dar la barba a toda costa, contra viento y marea. Para el emporio de lo musical, la caja nunca está llena.
    Enhorabuena por el micro y por los setenta y nueve que le preceden.
    Un abrazo grande.

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  10. ¡Muchas gracias a todos! Sé que contesto tarde, pero bueno, encantado como siempre de leer vuestras impresiones. Como apuntáis muchos, trata de un rockero que se encuentra mal (¿drogas, enfermedad?) pero el show debe continuar y le inyectan una sustancia para que se recupere y pueda salir a tocar, algo que hace mecánicamente y con la ironía del "¿Estáis listos?" al final, cuando él es quien no lo está.

    También quería apuntar el paralelismo con esa sensación de salir a trabajar sin saber muy bien qué se está haciendo con la vida, como en una vorágine en la que uno está cansado pero se inyecta café, coge su herramienta de trabajo y hace lo de siempre, lo que se espera de él.

    Por último, os enlazo aquí la canción en la que está inspirado el relato, quizá mi canción favorita (o dejémoslo en un top 5, por no mojarme).

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  11. Siento no haber podido comentar antes, ahora poco tengo que decir, simplemente felicidades por el cumple y por tu micro. Un beso.

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  12. Ya se sabe: The show must go on! (y vete a saber cómo lo recogen al final del concierto)
    Si bien es verdad que a veces vamos a "lo que se espera de nosotros", en otras ocasiones podemos elegir bien a qué dedicar nuestro tiempo y esfuerzos. Por ejemplo a seguir pensando relatos de 50 palabras :-)
    Un beso, capi.
    Carme.

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