Autorretrato en fotogramas

Primero las paredes, luego el suelo me abandona. Sienten miedo los espejos. Llueve. El camino se estrecha y voy perdiendo, a cada siete pasos, una prenda de vestir. Las sandalias, voy descalzo; luego el sueño. El pantalón se desvanece. Como la serpiente, pierdo la camisa. No es un sueño. Grito.
Escrito por Gil Hernando de Santiago - Web

9 comentarios :

  1. Un individuo que se difumina por momentos, él y todo lo que le rodea. Podría ser una pesadilla, pero no lo es. Tal vez eso sea el final, o al menos el suyo.
    Un abrazo de verano y recuerdos

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    1. Amigo, pensr es un placer, nos hace infelices, pero sabios. El protagonista talvez cansado de tanta sabiduría y tanto pensamiento, ansiaba la locura para entrar en el mar de la tranquilidad, pero ese ¿era yo, el protagonista o el autor?

      Te dejo que pienses, aunque sea peligroso. Un abrazo de los dos.

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  2. Carmelo Carrascal30/7/18 15:50

    Tal vez podría tratarse de un intento audaz de describir lo indescriptible y que raramente es concienciable. Acaso, en plan retrospectivo, en un momento de lucidez: la entrada en el túnel, sin luz al fondo, de la locura.

    Visto de este modo me parece tu micro un intento muy meritorio.

    Enhorabuena, Gil H. de S.

    Un abrazo!

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    1. Te aproximas a lo que el autor quiso expresar. Tal vez yo, que lo escribí estaba en un momento de lucidez, de esos de los que padezco poco. Muchas gracias por tus palabras.

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  3. Angustioso este autorretrato en cincuenta palabras que traza una espiral intensa entre agónica y surrealista. Encuentro referencias a tu vida personal tratadas, lógicamente, con distancia literaria, pero no he olvidado mi conversación contigo en la pasada quedada. Eso y el título son los que me hacen pensar esto. Sea como fuera este desasosegante relato tiene una fuerza especial.
    Buen verano, Gil, un abrazo.

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    1. Los rosos, Manuel tenemos la virtud de tener una amnesia apasionante, y una memoria aterradora. Me gusta la espiral abierta, desanclada de la gravedad, y sin rumbo en lo literario, y al autor le atrae en demasía la locura.
      un afectivo abrazo, conla tiranía de un loco.



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  4. Sorprendente; lo cual ya es todo un puntazo en favor de este brillante micro. Enhorabuena y suerte.

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    1. Me dejas en la espiral, esperando la siguiente vocal de tu comentario. Un impaciente abrazo de un loco.

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