Desencuentro en la saeta del tiempo

Él le dijo a las once, Sara entendió a las ocho. Llevaría un sombrero de fieltro, ella uno de ala ancha. En la solapa, la ilusión de un nuevo comienzo; en su prendido, un eterno reproche.

La fuente fue testigo del desencuentro.

El reloj no corría demasiado a su favor.
Escrito por Mª Belén Mateos Galán

9 comentarios :

  1. Maria Galerna5/7/18 16:14

    El tiempo y ¿la desgana?

    Un saludo, Maria Belén

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre la desgana gana al tiempo. Lo bonito es saber vencerlo.
      Muchas gracias Maria.
      Un beso.

      Eliminar
  2. A veces un pequeño malentendido puede ser decisivo. No somos perfectos y nos equivocamos, en ocasiones con profundas consecuencias, un detalle puede cambiarlo todo.
    Un relato sobre un mal comienzo, que puede convertirse en un final prematuro, antes siquiera de haber comenzado, con un título original, bello y sorprendente, en línea con tus letras.
    Un abrazo, Belén

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre hay malosentendidos que saben a derrota.
      Lo bueno sería convertirlos en éxito, en profundidad de detalles, en la imperfección que hace de la vida belleza.
      Muchas gracias Ángel, sabias palabras siempre.
      Un abrazo grande

      Eliminar
  3. Una cita a ciegas, a veces abre los ojos con un mínimo detalle,
    cómo un retraso o una huida por pánico ante una situación desconocida.
    En pocas palabras, lo has retratado perfectamente, María Belén.
    Un besito virtual.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Acertada tu descripción de las citas a ciegas Maria Jesús. Muchas gracias por tus palabras.
      Un besito virtual de vuelta bonita.

      Eliminar
  4. El destino y el tiempo se han aliado para separar unos caminos que, tal vez, puedan volver a reencontrarse. Muy bueno, Mª Belén. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre es el destino y ese tiempo que bien dices quienes juegan con la vida.
      A veces es mejor obviarlos y seguir nuestro camino, ese que late más fuerte.
      Muchas gracias Salvador.
      Un abrazo grande de vuelta.

      Eliminar
  5. Juventud, divino tesoro que te fuiste para no volver. Buen relato.

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!