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Es él

Siempre tan alejado de todos, y eso le gustaba de él. Desesperada por escucharlo hablar, se acercó preguntándole la hora.

—No enseñes tu reloj, contéstame. ¡Por Dios! —respondió ella cuando mostró su Nivada.
—Las diez con diez.

Se quedó paralizada. Era el hombre que le susurraba cada noche. Cayó desmayada.
Escrito por Geyna López - Twitter

Detrás de la puerta

Perdí mi felicidad; yo aseguro que la había dejado junto a todos los recuerdos, pero no está. Volé rumbo a Las Vegas para obtener algo temporal y empecé a buscar sin tener resultados, porque los dichos no son en vano.

Casi me daba por vencida. Pero abriste esa puerta y...
Escrito por Geyna López - Twitter

Al infinito y más allá

—Jadiya, la vida es como un avión; debes aprender a pilotar entre las turbulencias de este cielo llamado "mundo" y jamás perder la paciencia.

Sujeté su mano con fuerza y le dije:

—Sólo te pido una cosa: nunca dejes de volar conmigo.

Me sonrió. Y aquí seguimos. ¡Feliz aniversario, cariño!
Escrito por Geyna López - Twitter

Así nací yo

Empezó como duelo de magia: humo, ratones y dragones. El cuento dice que Merlín ganó la partida, lo que no se dice es que ella se dejó vencer. ¿Cómo convertirse en fuego, toxina o un simple antiséptico y matar a su amado enemigo? No estaría yo contando este romántico relato.
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Home, sweet home

Cuando estaba encerrada en el castillo, decidió entrenar palomas para enviarle mensajes de buenas noches a su amado, pero nunca recibió respuesta. Logró escapar (sin ayuda de él), y lo encontró con otra princesa, cuatro hijos, ¡ah!, y un perro. Regresó al castillo donde el dragón la recibió muy felizmente.
Escrito por Geyna López - Twitter

Nunca te gustó el café

Un cuadro perfecto: mesa de vidrio, café caliente, tú y yo. Cada mañana era perfecta con tu taza en la mano. Lo nuestro era un pacto pacífico sin llegar a más. Pero firmaste un "Sí, acepto" en letras marrón. Antes nada te ataba. ¡Vete! No más piedras en el riñón.
Escrito por Geyna López - Twitter

Y tú sin saberlo

Aprendí papiroflexia cuando te conocí y por cada cita contigo un animal nacía entre mis manos y un papel. Un día grulla, después un elefante, en una semana mi zoológico y al mes tenía hábitats naturales para ellos.

A un mes de tu cumpleaños sé que te regalaré: mi museo.
Escrito por Geyna López - Twitter
Anónimo hasta septiembre

Por ti por última vez

"Olvídalo" escribí en servilleta, "no" dice mi mente y mi hermanita canta "Let it go". En fin, estaba a punto de salir a escena con un nudo en la garganta cuando mi violín me estalló: yo soy tu amor eterno, y Wagner nos espera frente a tu "no tengo nada".
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Cumpliendo tu sueño

Soñaba con volar cuando miraba a su amiga la mariposa, pensando que algún día lo lograría. Un día decidió tirarse de la rama más alta, sería el estímulo definitivo para sus alas.

—Te dije que algún día volarías —le dijo la mariposa al ciempiés mientras lo sujetaba por los aires.
Escrito por Geyna López - Twitter
(Anónimo hasta febrero)

Alguna ley de Newton

Quedé muda cuando lo conocí, entonces le confesé mi amor y él enmudeció. Ahora me entero de que se casará con otra mujer y no tengo palabras. Sin embargo, llegará el día en que yo vuelva a hablar y él... bueno, no le deseo nada malo, pero Newton nunca falla.
Escrito por Geyna López - Twitter

Tu cumpleaños pero sin ti

Cuando llegó el cumpleaños de él, horneó un pastel, añadió Candy Cotton y puso velas. Jamás dejaba pasar esa fecha, cuando nació el ser que más amaba. Sus gorriones se afinaban en la ventana para cantar.

—Feliz cumpleaños, caro mío.

Susurró a su ausencia mientras sostenía el llanto y sonreía.
Escrito por Geyna López - Twitter

La escalera más grande

Jamás sentí tanto dolor hasta que perdí a mi padre. Él me ayudaba a construir lo que quisiera, entonces elaboramos un álbum de fotografías para nunca separarnos.

El problema es que no me dijo dónde lo puso, por eso tendré que elaborar la escalera más grande del mundo para preguntarle.
Escrito por Geyna López