Demasiado importantes

Los ejecutivos suben al avión con la tez cetrina y el maletín negro. Regresan a casa ojerosos, callados y vencidos. Uno diría que se preguntan si merece la pena llevar esa vida tan triste, pero mañana volverán a subirse al avión convencidos de ser demasiado importantes para hacerse preguntas tontas.
Escrito por Gemma Torres - Web

Cachondos a. C.

793 a.C.

Celebraron el cumpleaños del historiador por todo lo alto. Alcohol, marihuana, setas... no faltó nada. 

¡Sácate el libro, tío!
¡Venga, pero sólo una bromita, que ya vale!

2013

El Polladurismo Fundamentalista, basado en antiguas escrituras sagradas, es la religión mayoritaria tras imponerse en las tres últimas guerras mundiales.
Escrito por Álex Garaizar

Demasiado pasado

Se entregó a la ciencia como un autómata, un racionalista insano que medía el tiempo con la perfección de un reloj suizo. Durante años aplazó todo para ganarle tiempo al tiempo. Se cobijó en experimentos que le prometieron una gloria inexistente. Cuando de repente levantó la vista sólo vio pasado.
Escrito por Pistacchio

El pirata Ramírez Canalejos

El olor a pólvora lo enardecía. Había algo en el fragor de la batalla que lo hacía sentir vivo. Libre. Ese fresco olor a mar... Otra estocada. Otro mandoble. ¡Sí! ¡Victoria!

Jamás se arrepintió de haber dejado atrás aquel puesto de funcionario en la lonja. Ni camino de la horca.
Escrito por Faroni

Alcayata

Asió fuertemente con sus huesudos dedos el signo de interrogación de cierre de la pregunta impresa, le quitó el punto y lo arrojó por la ventana. Con lo que le quedaba intentó rascarse pero era casi imposible, así que lo enroscó en un tabique de madera y colgó un cuadro.
Escrito por Gregory Pez - Web
Elegido mejor relato de julio de 2013

Clase en el parque

Hacía tiempo que la observaba en el parque, leyendo muy concentrada, mientras vendía algún globo. Supo que era estudiante de Filosofía y que sólo le faltaba un examen para terminar la carrera. Contó los globos, sacó la cartera y, poniendo unos billetes en su mano, le dijo: “Que vuelen lejos”.
Escrito por Patricia Richmond - Twitter

El enemigo en casa

Odiaba a los mosquitos. Sobre todo su zumbido amenazador. Cuando más, al despertar. Se cubrió la cabeza con la sábana, a modo de escafandra hermética, sin dejar el menor resquicio. Tranquila y aislada, volvió a dormirse plácidamente. Hasta que se dio cuenta de que el mosquito también compartía su escondite...
Escrito por Víctor Pérez - Web

Al alba

Sentíase otro admirando su reloj de cadena dorada y atractiva esfera, suyo desde que se lo entregara aquel coronel, antes de su ejecución, para que se lo hiciese llegar a su único hijo.

El joven oficial, responsable del tiro de gracia, quedó cautivo con el familiar reloj del recién fusilado.
Escrito por José Antonio Barrionuevo