Vacaciones

Desconectó la tele, el ordenador y el móvil, se echó la mochila a los hombros y cerró con doble vuelta. Abajo, saludó al conserje:

—¡Ojalá no volviera a verle!
—¡Que le jodan!

Rió con ganas, ignorando que todo se torcería cuando... ¡Que no, que esta historia termina de uta madre*!
Escrito por Álex Garaizar
*Máquina de escribir cedida por Isidro Moreno.

Cuando sólo la música queda

El silencio estaba sentado a mi lado. Le pregunté si le importunaría algo de música de fondo, de esa que a veces es lo único que hay mejor que él. Le pareció tan buena idea que al ponerla comenzó a tararear, aun sabiendo que se anticipaba a su propia desaparición.
Escrito por Ana Bartin

Olvidos

Él olvidó paulatinamente los besos, los abrazos, las caricias, el afecto, las atenciones... Ella olvidó repentinamente ir a la farmacia a comprar la adrenalina y decirle que a la receta del postre que estaban tomando en la cena de celebración por su décimo aniversario de boda le había agregado cacahuetes.
Escrito por *L* - Blogger

Los recuerdos

Los policías veteranos me advirtieron de que iba a descubrir perversiones que no debería dejar entrar en mis recuerdos. Aun así me costó creer que las fotografías almacenadas por el detenido en su ordenador fueran verdaderas. Tampoco sé cómo olvidar la mirada de los niños que pude ver en ellas.
Escrito por Cadillac Solitario

Por imposible

Desplegó sus alas en toda su envergadura y las comenzó a batir. Primero suavemente, luego con una aceleración en sus movimientos. E inició el despegue, buscando el cielo de una manera ingrávida. Una cristalina lágrima resbaló, entonces, por su angelical mejilla, testigo de su completa incapacidad por mejorar el mundo.
Escrito por José Antonio Barrionuevo

Mejor solo

Hablaba sin parar, en el metro, en la cafetería durante el desayuno o incluso cuando volvía a casa de hacer la compra. Le parecía una lata tener un amigo imaginario porque los demás se empeñaban en criticar su elegida soledad. No entendía eso de "seres sociales".

—Póngame un café. Solo.
Escrito por Carmen Martagón E.

El 25º viaje de las palabras

Cuando pensaba que había superado todos sus niveles de osadía decidió enrolarse en el barco.

Precio: solo 50 unidades.
Equipaje: muchas historias vividas y por vivir.

Hoy, 25 mares surcados, múltiples mundos visitados, infinitas almas descubiertas. En la bitácora, palabras de agradecimiento al viento que sopla las velas del navío.
Escrito por Malu