Prefigurando a Seth
—De aquellos polvos, estos lodos —díjole Eva a Adán señalando con el dedo a Caín.
—Te deseo esta noche.
Adán comenzó a aventar el aire, harto de tanta calina. No sabía por qué. La imagen mental del barro le causaba espanto. Se le encajaba un dolor atávico en el costado.
—Te deseo esta noche.
Adán comenzó a aventar el aire, harto de tanta calina. No sabía por qué. La imagen mental del barro le causaba espanto. Se le encajaba un dolor atávico en el costado.