Los peligros de la red
—Los leones no atacan si no están hambrientos —dijo mi guía mientas nos acercábamos para la foto —y hoy ya han comido.
La pose duró apenas unos instantes, lo justo para que la fiera los devorara sin contemplaciones.
"Estoy de Facebook hasta la melena", pensó el felino ahíto pero iracundo.
La pose duró apenas unos instantes, lo justo para que la fiera los devorara sin contemplaciones.
"Estoy de Facebook hasta la melena", pensó el felino ahíto pero iracundo.