Francotirador
Solo era cuestión de tiempo. Oculto, observador y silencioso se arrastraba sobre su vientre el Troll hasta colarse en una nueva web. Entre los comentarios, escondido, sopesaba cada palabra escrita. Elegida una con sumo cuidado la utilizó y tergiversó para instilar, una vez justificado, su odio militante, atroz y fratricida.