En deconstrucción (Serie micro-cromática: Amarillo)

Vio su rostro reflejado en la botella que sostenía. Los destellos ambarinos de la ambulancia le conferían un tono más bilioso de lo habitual.

Últimamente, su vida se había convertido en un desvío permanente hacia ningún lugar. Se palpó el hígado y supo que su provisionalidad terminaba en aquel callejón.
Escrito por Carles Quílez - Web
Serie: Rojo | Gris | Blanco | Rosa | Negro |
Naranja | Amarillo | Azul

33 comentarios :

  1. Destruirte poco a poco, inexorablemente, y a la vez ser consciente de tu deterioro hasta ese punto sin retorno que tan bien refleja tu color. Muy bueno. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas8/6/15 5:44

      La paradoja que encierra ser consciente de la autodestrucción y, al mismo tiempo,ser incapaz de salir de esa senda es un tema que me fascina.

      Gracias por comentar, Salvador, y otro abrazo para tí.

      Eliminar
  2. Gran micro, Notincgas.
    Me pregunto qué le llevó a tu protagonista a autodestruirse a base de alcohol sacando el amarillo bilioso a pasear por su cuerpo. Me ha gustado el detalle de mirarse en el reflejo de la botella de suero. Encierra muchas miradas a otras botellas de otro contenido.
    Muy buen micro, amigo. Como siempre te has lucido.
    Un abrazo.
    Pablo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas8/6/15 5:53

      Gracias por tus amables palabras, Pablo.

      En este caso, y siguiendo el hilo argumental de la serie, la causa podría ser perfectamente la pérdida de la persona amada y la soledad, pero que cada cual vista a la fiera como quiera.
      Abrazo.

      Eliminar
  3. Tremendo relato que cuenta mucho más que lo que dicen sus palabras. Me pareció magistral. Enhorabuena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas8/6/15 5:56

      ¡Uou! Gracias,Belén.
      Un saludo cordial.

      Eliminar
  4. Antonio B.7/6/15 17:38

    Las adicciones, esos viajes a ninguna parte con la brújula de la autodestrucción como único equipaje. Bien elegido el color, Notincgas. El amarillo, el color del aviso, el color que acaba sacando el verde o te conduce al fundido en negro.

    Buen relato.

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas8/6/15 6:01

      El amarillo con el que la enfermedad pinta el cuerpo; y también el amarillo, como el de la bilis, con el que la amargura pinta el alma.
      Saludos, Antonio. Leer tu comentarios es un gran placer.

      Eliminar
  5. Algunos se empeñan en trabajar en contra de sí mismos, como si ya no lo hicieran bastante la vida y las circunstancias. Todos estamos aquí de forma provisional y lo sabemos, nos irá mejor o peor, pero no es cuestión de acelerar el proceso. El color del hígado enfermo de un bebedor, contado como tú lo haces, me parece un amarillo muy logrado para tu particular arco iris de letras.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas8/6/15 6:09

      Hay sabiduría en tus palabras, estimado Ángel, pero la naturaleza del ser humano es imperfecta y, a menudo, no atiende a razones.
      Abrazo fuerte.

      Eliminar
  6. Las adicciones no solo minan los cuerpos, antes de llegar a eso, acaban destruyendo al ser humano. Cuántos han dado su última batalla en un triste callejón. Un micro duro pero muy bien narrado, Notincgas. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas8/6/15 6:16

      En algunos casos, la adicción es sólo el arma que uno elige para su destrucción, pues la decisión ya está tomada de antemano; y hay personas que smplemente llevan la semilla de la autodestrucción grabada en su ADN.
      Gracias por comentar, Matrioska, y un saludo cordial.

      Eliminar
  7. Acabar tirado en un callejón agarrado a una botella, iluminado por los tristes centelleos de una ambulancia no es el mejor de los finales. Nos has presentado la tragedia representada por la palidez amarillenta de ese rostro enfermo, pero con una gran elegancia al narrarlo. Me ha encantado, Notincgas.
    ¡Suerte! Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas8/6/15 6:21

      En efecto, María Jesús, no es un final heroico, sino más bien todo lo contrario.
      Me alegran mucho tus plabaras, porqué reflejan perfectamente lo que quería transmitir con el relato, y al parecer, como mínimo en tu caso, lo habría conseguido.
      Abrazos, María Jesús.

      Eliminar
  8. Beto Monte Ros8/6/15 16:34

    *Este comentario de Beto había sido eliminado por error*

    Excelente manera de contarnos la deconstrucción, esa deformación de la vida de un ser humano que se pierde en el alcoholismo. Muy bueno.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas8/6/15 22:57

      Celebro que te haya gustado, Beto.
      Gracias por comentar y saludos cordiales

      Eliminar
  9. Un hígado destruido, el refugio de una botella, la soledad de un callejón, una ambulancia que acaba de llegar (¿demasiado tarde?)... Son el conjunto de elementos que me han hecho ver, en cada una de las cincuenta palabras que nos has dejado, esos destellos amarillentos que son la base de tu relato y el color que has elegido para esta ocasión.
    Va mi "Me gusta", Notincgas, y mi reconocimiento personal por seguir una línea de colores que con cada uno de ellos has sido capaz de sorprendernos muy gratamente.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas11/6/15 5:44

      Más que halagado, me siento honrado por tus palabras.
      Muchas gracias, José Antonio.

      Un abrazo.

      Eliminar
  10. Consigues unas imágenes tan bellas con tus palabras que el dolor es más liviano.
    Aún así, no puedo dejar de pensar en este hombre que salió de su casa con tan solo una maleta y a punto estuvo de completar el arco iris con el que nos deleitas. ¿Qué será ahora de esa chica que comenzó su vuelo en la plaza del pueblo?
    Notincgas, me tienes en ascuas. Amarillas.
    Un cordial saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas11/6/15 5:51

      La chica, mi querida Margarita, fue víctima de la sinrazón naranja de la guerra y ahora quizás sigue volando por el cielo convertida en ceniza.

      Saludos cordiales,

      Eliminar
    2. ¡Vaya! Por alguna extraña razón no pensé en ella al leerlo. Pues ahora...

      Eliminar
  11. Qué poco de amarillo tiene este micro, y sin embargo, su reflejo se palpa, con esa ambulancia.
    Ya sabes que me gusta cómo escribes.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas11/6/15 5:55

      Imagínate, por favor, un emoticono sonrojado y contento. Así estoy yo.

      Abrazos, Rosy

      Eliminar
  12. ¿Sabes que el amarillo también es el color de la envidia? Pues eso, que ya sabes como estoy. Bromas a parte, me gusta el tono, el ritmo y la historia. Gracias por compartirlo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  13. Notincgas11/6/15 6:05

    Gracias a tí por comentar, Paloma.

    Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
  14. Estupendo también el amarillo, Notincgas, tanto por el tema y la bella forma que ha logrado darle como por su capacidad para hacernos pensar. A mí también me fascina esa paradoja que apuntas arriba, y pienso que son infinitas las causas que nos pueden llevar hasta esa conducta de auto destrucción que a menudo implica cierto desprecio hacia la propia vida. La existencia es tan azarosa, y tan injusta a veces... Enhorabuena por todo y un abrazo.
    Enrique.

    ResponderEliminar
  15. Notincgas12/6/15 7:54

    No sé por qué, pero el ser humano tiene cierta tendencia a la autodestrucción, como individuo y como especie.

    Hay otro tema enlazado con este, que es el de la incapacidad para alcanzar la felicidad, y aunque también es cierto que si las circunstancias no acompañan, la vida puede llegar ser una fuente de desdicha, opino que es mejor afrontar la vida con otro amarillo, el de los limones. Ya sabes, "si el cielo sólo te da limones, hazte una buena limonada".

    Gracias por comentar, Enrique y un abrazo cordial.

    ResponderEliminar
  16. Duro y muy bien contado. Me gusta tu relato. Abrazos!!!

    ResponderEliminar
  17. Amarillo final en tu relato. Destrucción total de su persona. De forma magistral nos has narrado el deterioro de su persona.
    Haces buenas letras y con esta historia en 50 palabras lo demuestras. Felicidades por ello.
    un beso y añado un abrazo Notincgas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas28/6/15 18:31

      Me quedo con el beso y el abrazo, y te los devulevo multiplicados por dos, pero por sobre de todo, me alegro de que te haya gustado.

      Muchas gracias, Mª Belén.

      Eliminar
  18. Cuando las vidas se convierten en un desvío permanente hacia ningún lugar poco se puede hacer para reconducirlas. Aunque bien es cierto que del amarillo se puede pasar al rojo o al verde, pero en este caso es hacia la oscuridad más absoluta.
    Ya le he puesto a otros compañeros que voy tarde este mes, pero este amarillo merece todos los elogios del mundo porque es grandioso.
    Un beso y que no acabe esta serie, mira que nos inventamos colores, eh? Siempre han dicho que entre el blanco y el negro hay muchos tonos de grises, no?
    Malu.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Notincgas28/6/15 18:39

      Este mes de junio que ahora termina yo también he andado muy ocupado en otros asuntos y también he ido tarde, no ya sólo en comentar, sino incluso en leer!!!, Así que te comprendo perfectamente y, valoro aún más que, pese a todo, hayas querido compartir tu tiempo conmigo, comentando mi relato.

      Así que, muchas, muchas gracias.

      En cuanto al fin de la serie, pues te avanzo que sí, que en breve tendremos el desenlace definitivo.

      Un beso grande, Malu.

      Eliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!