Lluvia
En el medio de la calle sentía cómo la lluvia empapaba su frágil cuerpo, hacía tiempo que no escuchaba el latir de su corazón. El agua persistente consiguió, por fin, arrebatarle su alma que, deslizándose entre los charcos, se alejó hasta desaparecer de su vista. Se arrodilló rota y vencida.