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Alcayata

Asió fuertemente con sus huesudos dedos el signo de interrogación de cierre de la pregunta impresa, le quitó el punto y lo arrojó por la ventana. Con lo que le quedaba intentó rascarse pero era casi imposible, así que lo enroscó en un tabique de madera y colgó un cuadro.
Escrito por Gregory Pez - Web
Elegido mejor relato de julio de 2013

Indecisión

Su cutis refinado parecía afelpado y sus mejillas repelían mis lágrimas. Intenté abrazar su cuerpo, pero el contacto con la tela cubierta de polvo me produjo alergia inmediatamente. Pensé en descuartizar su cuerpo y quemarlo en una especie de pira, pero al final decidí dejarlo con el resto de peluches.
Escrito por Gregory Pez - Web

Majá squinado

Me quedé un rato mirando sus ojos enigmáticos, su rostro difícil. ¡Parecía el de un cangrejo! Mientras lo contemplaba un millón de imágenes me rondaron la cabeza. La ensoñación se rompió cuando la pescadera me gritó:

¡Señor! ¡Señor, es su turno! ¿Qué le pongo?
¡Ah! Póngame ese centollo ¿Está fresco?
Escrito por Gregory Pez - Web

La verdad

El presidente del gobierno se ajustó la corbata y trató de poner buena cara, pues su rueda de prensa iba a ser televisada.

Soishhh unoshhh gilipollashhh bramó.

La gente no daba crédito a sus palabras pero prefirió tragar saliva, porque en realidad sabían que lo que decía era completamente cierto.
Escrito por Gregory Pez - Web
Elegido mejor relato de junio de 2013

Aquí y ahora

Para ella pelar un huevo cocido era como pasar lentamente las hojas del libro de su pasado. Mientras dilataba el tiempo a conciencia, el huevo perdía poco a poco la cáscara, que ocultaba a la clara y la yema, y que de alguna extraña manera transmutaba su Aquí y Ahora.
Escrito por Gregory Pez - Web

Pedro Limonero

Pedro Limonero era naranjero. O puede que fuera al revés. El caso es que este fulano intentó hacer los 730 kilómetros del camino de Santiago en 5 minutos, pero acabó en el juzgado denunciado por el espíritu del Apóstol y sentenciado a cadena perpetua por fanfarronería y abuso de velocidad.
Escrito por Gregory Pez - Web

Sacrificio

Un hombre triste que no existe, totalmente frustrado por representar a la nada más absoluta y hastiado de su inexistencia, se intenta suicidar ahorcándose con una cuerda en una viga. Pero la tentativa falla por completo; la cuerda y la viga tampoco existen. Nada existe, ni siquiera estas breves líneas.
Escrito por Gregory Pez - Web
Elegido mejor relato de mayo de 2013