Alcayata
Asió fuertemente con sus huesudos dedos el signo de interrogación de cierre de la pregunta impresa, le quitó el punto y lo arrojó por la ventana. Con lo que le quedaba intentó rascarse pero era casi imposible, así que lo enroscó en un tabique de madera y colgó un cuadro.
Escrito por Gregory Pez - Web