The show must go on
"Tres, cuatro, giro; cinco, seis, izquierda..."
Era su nueva coreografía. El eco del bastón de la maestra seguía marcando el ritmo de sus pasos hasta llegar a casa. Entró y, con la elegancia natural que desprenden las bailarinas, alargó el brazo y posó en el paragüero su flamante bastón blanco.
Era su nueva coreografía. El eco del bastón de la maestra seguía marcando el ritmo de sus pasos hasta llegar a casa. Entró y, con la elegancia natural que desprenden las bailarinas, alargó el brazo y posó en el paragüero su flamante bastón blanco.