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Profugus animae

Palpito, me estremezco. A la vez, convulsiono, me ahogo. Quiero vivir pero siento que muero, y no me importa. Trémulo, alcanzo a notar el ligero pellizco de lo que ya no podrá ser poseído. Me convenzo. Te diré adiós en el mismo instante que sueñe tu irrealidad y tu deseo.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez

Método de riesgo

Entrelazados, rodamos pendiente abajo, absortos en nuestros deseos y sensaciones. Las terminaciones nerviosas estaban tan activadas que cualquier golpe o magulladura de la caída nos pasaron totalmente inadvertidos. Nuestros cuerpos solamente respondían a los estímulos que nos regalábamos. Ninguno reparó en la cercanía del precipicio. El coitus interruptus fue brutal.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez - Twitter

Ya es tarde

Íbamos directos al desastre tan temido. Alguien sugirió no decir nada más al respecto, como si callando el problema dejara de existir. Otros ya intuíamos que podía pasar lo que pasó.

Cuando las luces se apagaron definitivamente y sonó el primer acorde de la película todavía estábamos discutiendo la cartelera.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez

Huyendo de uno mismo

En vano, trato de saber lo que me espera en la otra orilla. Casi llegando, como si de una maldición se tratara, una terrible corriente me devuelve al puerto de partida y me veo de nuevo tratando de huir de esa sombra que ruge desde la linde del bosque oscuro.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez

Hartazgo

Tenía mirada triste pero muy penetrante, impropia para una persona apenas veinteañera, reflejo de un dolor que se presume más en quienes peinan canas. Juventud aviejada por una convivencia tóxica. Desde su interior profundo surgió el grito a la vez que entraba en comisaría: "¡¡Que no me joda la vida!!".
Escrito por Rafael Domingo Sánchez - Twitter

Próxima estación

Será otoño cuando leáis estas palabras escritas en pleno estío a 34 grados a la sombra. Ya habrán comenzado a desprenderse las hojas caducifolias de los árboles, preparando su ramaje para el invierno próximo.

De tal manera se sintió ella cuando observó en el espejo esas ropas en el suelo.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez

Avatares

Observé cómo ella se desvestía. Reconozco que hacía un tiempo ya que no prestaba atención a ese acto que, no hace mucho tiempo, enaltecía mi ánimo y algo más.

Tentado de iniciar el ritual de acercamiento correspondiente a la situación, comprendí que ese avatar estaba en otro nivel del juego.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez

Añoranzas

La imaginé dándome la merienda desde el asiento que ocupaba en el fondo del vagón de ese renqueante tren que transitaba por aquellos parajes que se me antojaban tan conocidos. Pero no, realmente lo que me decía esa mujer era que despertara de una vez y dejara de llamarla madre.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez - Twitter