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El regreso

La ráfaga que desencadena el portazo. Una guindilla oculta en el guiso. Así, y de mil otras maneras era mi vecina. Tremenda, expansiva, desde su boca parlera hasta el taconeo musical. El día que a su ex le dieron la condicional me costó descifrar su figura empequeñecida en el ascensor.
Escrito por Belén Sáenz

Caminos invisibles

Mamadou, varado en la playa, sin aliento, tararea la canción del abuelo. La primera enseñanza es no perder de vista las aves que buscan nido. Luego deben avanzar estrofa y pies para despistar a sus perseguidores, esperando llegar con vida al estribillo y que la luna blanquee su piel morena.
Escrito por Belén Sáenz

Hijo único

Un divorcio es el hoyo donde se hunde un espejo de dos caras. Doble cumpleaños, cuentos duplicados leídos a medias, calcetines desparejados en quincenas alternas. Hay días en que uno de mis pulmones cesa de respirar y una voz de eco me pregunta si dejará de latir mi único corazón.
Escrito por Belén Sáenz

Perjuicio personal básico

La fuerza de las gotas mece el columpio, rebosan los hoyos que cavan los chiquillos al impulsarse. El color del agua embarrada me trae el recuerdo del cortado que pedía Arturo. Llovía el día que desanudaron su cuerpo del quitamiedos, llueve desde que me quedé huérfana de alma y sangre.
Escrito por Belén Sáenz

Proceso de divorcio (Apocalipsis)

El sol se ha achatado como un fruto abortado; ya ni puede levantar vaho en los campos helados. La luna sansona se aleja trazando carambolas con las estrellas para no depender de su luz masculina, que una vez fue fuego. Sus hijos, divididos, nos repartimos el día y la noche.
Escrito por Belén Sáenz

L

Falta el número que va después del cuarenta y nueve. Los físicos temen por la estabilidad atómica del estaño y los matemáticos proponen sustituirlo por el cuarenta y diez, quizá mitad de cien. Se dice que unos juntaletras lo han robado de las cuentas para convertirlo en personaje de cuento.
Escrito por Belén Sáenz

57,5 palabras

En un arrugado Daily Telegraph de 1982 leí varios relatos de cincuenta palabras exactas. Me fascinó ese formato recién inventado y quise practicar la brevedad. Pronto descubrí que, al traducirlo del inglés al español, un texto crece un quince por ciento. Por eso, a mí los finales siempre se me...
Escrito por Belén Sáenz

Historias que he intentado escribir

Se entrometían por las rendijas de la persiana como una luz centella, me huían los argumentos entre desvelos de madrugada. Morían de asfixia a los personajes con la espiral de alambre del cuaderno. Historias que no logró avivar la tinta, que no pudo reanimar el golpe indeciso de las teclas.
Escrito por Belén Sáenz
Anónimo hasta noviembre