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Voces

Está sentado en el sofá con los ojos clavados en la cajita y tapándose los oídos inútilmente. 

"¡Escúchame bien!, sé que sigues aquí. Aún estás a tiempo. No tomes más pastillas y podremos continuar hablando... ¿Me oyes?".

Él no responde, seguro de que nunca más se olvidará de una dosis.
Escrito por Josep Maria Arnau

Intuición

Sentado al borde de la camilla, llevaba un rato escuchando en silencio su disertación. Aunque le molestaban las cicatrices, se levantó. Sorprendido de ser tan alto, tosió para manifestarse y pedir la palabra.

—¿Sí?
―Lo que usted diga. Pero... ¿por qué no hay ningún espejo en esta sala, doctor Frankenstein?
Escrito por Josep Maria Arnau

Mesa para cinco (Comensal #3)

Brindaron con un "¡gracias!". A los cuatro les iba bien. El alcalde licitando sin parar. La presidenta con su máster. El exministro gestionando tarjetas. La responsable de comunicación fabricando verdades.

Le ofrecieron renovar el contrato. Él buscó en el bolsillo, apagó el dispositivo, sacó la pluma y estampó su firma.
Escrito por Josep Maria Arnau
Uno | Dos | Tres | Cuatro | Invitado | Cinco

Traición

Inmóviles en la oscuridad, ya no oían voces ni ruidos fuera. Menelao dio la orden y salieron del interior del caballo. Al dirigirse a las murallas, oyó un ruido a su espalda y se volvió. Antes de ser degollado, vio a Homero en manos de los troyanos, escribiendo su final.
Escrito por Josep Maria Arnau

¿Qué sería yo sin ti?

Desde pequeño fui un mar de dudas. Hasta que la conocí. Nos prometimos amor eterno y compartir nuestras vidas. Con ella siempre me sentí firme y resuelto. Al empezar a chochear, decidimos poner fecha a nuestra muerte. Llegado el día, le pedí ser el primero con la pistola. Para asegurarme...
Escrito por Josep Maria Arnau

Indefensión

El furor huracanado azotó el parque. Era aún temprano y le sorprendió solo. Los primeros visitantes encontraron el carrito de helados tumbado, con la sombrilla rota. En el banco donde se sentaba apareció una cruz negra pintada y, muy cerca de allí, los cisnes no querían entrar en el estanque.
Escrito por Josep Maria Arnau

Silencios

El abuelo se mantuvo callado. La abuela me explicó que mamá se había ido y no volvería. Yo le dije que ella no quería irse porque gritó mucho. No respondió. Le conté que papá tenía sangre en las manos. Siguió muda. Mi hermana tampoco quería irse. Por ella no pregunté.
Escrito por Josep Maria Arnau