Mostrando entradas con la etiqueta Juana Mª Igarreta Egúzquiza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juana Mª Igarreta Egúzquiza. Mostrar todas las entradas

Derechos al autor

Al enterarse del cierre de su página favorita en Internet, aquel temperamental cincuentista arrojó su maltrecha libreta de relatos por la ventana. No tardó en sonar el timbre de su casa. Conteniendo la respiración, observó por la mirilla al tiempo que escuchaba: "Abra, solo queremos reconocerle sus derechos de autor".
Escrito por Juana Mª Igarreta Egúzquiza

Penas

Anita nunca ha estado en la cárcel en la que vive su papá. Únicamente lo conoce por fotos. Ayer escuchó a la abuela Alfonsina susurrar: "Esta niña es igualita a nuestro Alfonso, qué pena". Anita no entiende qué tiene de malo parecerse a un tío, aunque lleve mucho tiempo muerto.
Escrito por Juana Mª Igarreta Egúzquiza - Web

Compañías insospechadas

—Desde que llegaste a esta casa me tienen arrinconada. —Qué quieres, la gente tiene ahora nuevas aspiraciones. —Ya, pero reconoce... ¡si estás aquí, es por enchufe! —Chica, ponte las pilas y verás cómo todo cambia.

Cuando abrí las puertas del armario escobero, las voces callaron. No me atrevo a cerrarlo.
Escrito por Juana Mª Igarreta Egúzquiza - Web

Los chicos del carrito

"Loren, date prisa. Tenemos muchos contenedores que revisar antes de que pase el camión", dice Matías tirando del carrito con una mano y blandiendo el gancho con la otra.

Loren, calándose la raída visera, echa un vistazo rápido a una habitación iluminada. Entre sus paredes quedaron muchos sueños por cumplir.
Escrito por Juana Mª Igarreta Egúzquiza - Web

Neneptuno

Sus hazañas no conocen límite. Cuando surca raudo las aguas sobre sus caballos blancos, las olas, reverenciales, encogen sus crestas.

De pronto, una mano decidida arranca el tapón de la bañera, y el pequeño apenas consigue conservar del rey de los mares un poco de furia apretada entre los dientes.
Escrito por Juana Mª Igarreta Egúzquiza - Web

La inesperada presencia de una llorada ausencia

Hoy la familia celebra una fiesta en el viejo salón. Es la primera vez que se juntan desde que ella falta.

Un certero rayo de sol impacta sobre la enmudecida caja musical, arrancando esa dulce melodía que ella siempre tarareaba. Y conforme se estremecen los corazones, se apagan las voces.
Escrito por Juana Mª Igarreta Egúzquiza - Web

Secretos acuosos

Sandra entregó a un laboratorio puntero las lágrimas de sus últimos llantos. Se las devolvieron etiquetadas: "Decepción", "dolor", "soledad", "rabia".

Cuando Marcos murió inesperadamente, esperó a que todos se fueran y lloró ante su tumba. Esta vez evitó guardar muestras para analizar. Si trascendían los resultados, podrían ponerla bajo sospecha.
Escrito por Juana Mª Igarreta Egúzquiza - Web
Elegido mejor relato de septiembre de 2018

Las vecinas del tercero

Elena, alegre y exuberante pelirroja, ocupaba el tercero derecha y trabajaba de noche. María, una morena sencilla y discreta que vivía en el tercero izquierda, estaba cobrando el paro.

Cuando los policías hallaron muerta a María en extrañas circunstancias, declararon sospechosos a todos los vecinos. A todos menos a Elena.
Escrito por Juana Mª Igarreta Egúzquiza - Web