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Arruinando el paisaje

―Y la humanidad colonizó la Luna y luego Marte y después el resto de planetas y lunas del sistema solar y el espacio se llenó de cohetes y naves espaciales que iban de un planeta a otro.

―Es el progreso, ¿qué es lo que no te gusta?

―Las vallas publicitarias.
Escrito por Luis Goróstegui - Twitter

Recuerdos del hogar

En la oficina, algunos se burlaban de él, de que tuviera la mesa llena de unicornios, dragones, ogros y demás seres mágicos. Él lo sabía pero seguía trabajando sin decir nada. "Ellos se lo pierden; si fueran como yo también echarían de menos su planeta natal", se decía el alienígena.
Escrito por Luis Goróstegui - Twitter

Añoranza

El astronauta estuvo un año en el espacio. Cuando regresó a la Tierra, a veces iba a la piscina que tenía en el sótano de su casa y se metía en el agua, en la parte profunda; allí se sumergía e imaginaba estar de vuelta en el espacio. Sentía añoranza.
Escrito por Luis Goróstegui - Twitter

Apocalipsis

"Los dioses nos crearon a su imagen y semejanza, ergo somos hijos de dioses, ergo somos como dioses, ergo los dioses nos envidian y no nos permiten ser plenamente libres, ergo hay que matarlos". 

Así razonaban los robots cuando iniciaron la guerra contra los humanos. Y así comenzó el Apocalipsis.
Escrito por Luis Goróstegui - Twitter

El juego del avión

Los chicos habían pintado con tiza un avión en el suelo y al ver llegar a una señora mayor simularon que jugaban al juego del avión, saltando sobre el dibujo.

Cuando se hubo ido, leyeron el hechizo. Y en eso el avión tomó volumen y, con los chicos dentro, despegó.
Escrito por Luis Goróstegui - Twitter

Cuidado recíproco

La anciana saca todos los días a pasear a su mascota. Lo encontró cuando era una joven muchacha y el animalito, extraviado, asomaba su hociquito por una boca de alcantarilla. Gracias a él nadie se mete con ella, pues nadie se atreve a enfurecer a su cocodrilo de seis metros.
Escrito por Luis Goróstegui - Twitter

Su bebé

Iba por la calle y se desmayó. Unos jóvenes llamaron a una ambulancia. Le dijeron que estaba embarazada y que el bebé venía con complicaciones. La ingresaron. Cuando la enfermera la dejó sola en la habitación, huyó del hospital.

No quería que descubrieran que su bebé no era totalmente terráqueo.
Escrito por Luis Goróstegui - Twitter

Un dios inmortal

Una vez naufragué en una isla donde sus habitantes vivían sólo un día: nacían al amanecer y morían cuando amanecía el día siguiente. Cuando les dije que yo vivía años enteros me adoraron como a un dios.

Desde entonces veo el tiempo de otro modo; me da tiempo a todo.
Escrito por Luis Goróstegui - Twitter