La evacuación de las élites (La ciudad sin alma VI)
Intentaba huir en la nave.
—¡No fue premeditado, Martín! —suplicó por su vida.
—¡Lucía murió!
Podría haberle matado en ese instante. Saavedra había destruido todo el mundo que yo había conocido... Que había amado alguna vez...
Alguien disparó.
Entró por mi espalda. Mientras, una marabunta descontrolada se abalanzaba hacia nosotros.
—¡No fue premeditado, Martín! —suplicó por su vida.
—¡Lucía murió!
Podría haberle matado en ese instante. Saavedra había destruido todo el mundo que yo había conocido... Que había amado alguna vez...
Alguien disparó.
Entró por mi espalda. Mientras, una marabunta descontrolada se abalanzaba hacia nosotros.