La eternidad de un abrazo
Se acercó a él de frente, mirándolo. Respiró su aire mientras lo abrazaba por dentro. Pensó en aquellos despertares juntos, en las
lecturas regaladas, en los vaivenes del tiempo, en él...
A través de la ropa le regaló su corazón y dijo: "Hasta siempre".
Tan solo habían transcurrido veinte segundos.
A través de la ropa le regaló su corazón y dijo: "Hasta siempre".
Tan solo habían transcurrido veinte segundos.