Lucha silenciosa
El golpe sonó a muerte, tiñendo el asfalto de rojo inocencia. El pánico maniató su razón y huyó; nadie lo había visto.
Ya en su hogar, el remordimiento zarandeaba su conciencia y un presentimiento angustió su corazón: su pequeño tardaba mucho en llegar; demasiado... Lágrimas de horror abrazaron sus ojos.
Ya en su hogar, el remordimiento zarandeaba su conciencia y un presentimiento angustió su corazón: su pequeño tardaba mucho en llegar; demasiado... Lágrimas de horror abrazaron sus ojos.