La sepia que en las fotos salía en color
Era el último partido y quería contentar a alguno de aquellos fichajes fallidos. Relatos insulsos, lugares comunes, ideas truncadas... Los observé durante el entrenamiento, pero seguían sin convencerme.
—¡Tú! —acabé señalando, al azar—, que sepas que mañana cuento contigo.
—¿Iré convocada, míster? —preguntó sorprendida—.
—Mejor aún —le aclaré—: serás titular.
—¡Tú! —acabé señalando, al azar—, que sepas que mañana cuento contigo.
—¿Iré convocada, míster? —preguntó sorprendida—.
—Mejor aún —le aclaré—: serás titular.