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La sepia que en las fotos salía en color

Era el último partido y quería contentar a alguno de aquellos fichajes fallidos. Relatos insulsos, lugares comunes, ideas truncadas... Los observé durante el entrenamiento, pero seguían sin convencerme.

—¡Tú! —acabé señalando, al azar—, que sepas que mañana cuento contigo.
—¿Iré convocada, míster? —preguntó sorprendida—.
—Mejor aún —le aclaré—: serás titular.
Escrito por Enrique Mochón Romera

Relatividad cotidiana

Según Marta, la mosca habría estado meses sorbiendo mi café esta mañana, años sobrevolando la cocina y semanas en mi puño antes de huir despavorida.

"Va para dos minutos que no respondes a mis mensajes —le he bromeado en el último—, considerando como un solo día toda la era cristiana".
Escrito por Enrique Mochón Romera - Twitter

Filicantropía

Las noches de luna llena aullamos subidos a los tejados: intentamos preservar su especie desviando la atención sobre nosotros. También amedrentamos a los enamorados en el parque, o incluso atacamos a los gatos por la calle, cuando no amanecemos desnudos en brumosos y solitarios páramos, muertos por balas de plata.
Escrito por Enrique Mochón Romera - Twitter
Dedicado a Álex Garaizar

El despropósito

"¿Bailas?". Inclinado hacia ella y sonriendo con aplomo, esperaba su respuesta. Vestía mi primer traje, comprado aposta para agradarle, mientras en la pista, como una ofrenda, sonaba Samba pa ti. No recuerdo si me miró, aunque sí cada una de sus palabras: "Y tú, ¿sacas la corbata de mi refresco?".
Escrito por Enrique Mochón Romera - Twitter

La vereda

El prado que separaba tu casa y la mía cobijó también nuestros encuentros furtivos. Fue en verano que empezaron las idas y venidas, sobre la hierba reseca primero, el suelo embarrado y la tierra helada después, perdurando más allá del invierno. La primavera, que nos había presentado, finalmente nos delató.
Escrito por Enrique Mochón Romera - Twitter

La amazona y el centauro

Desde que aquella cautivadora imagen pasara frente a su cueva, el centauro no encuentra el sosiego. Le perturba día y noche el recuerdo de la bella Francisca —con su delicada figura y sus largos cabellos al viento—, el de la dulce mirada y el olor profundo de Azucena, su cabalgadura.
Escrito por Enrique Mochón Romera - Twitter

Perversión natural

La orquídea martillo no solo conoce la peculiar conducta reproductiva de la avispa thynnid, sino que ha diseñado su propia flor para ser fecundada con su ayuda.

Herminio, una thynnid macho, sobrevuela el prado por enésima vez hoy, enfebrecido, ignorando a su paso a todas las hembras de su especie.
Escrito por Enrique Mochón Romera - Twitter

El método Stanislavski

Ejecutó a su víctima con aparente resolución. Pero ¿sintió pena mientras apretaba el gatillo?, ¿lo movía el odio o el deseo de justicia?, ¿hallaría en ello alivio o tormento? Su rostro sugirió todas esas preguntas con un sobrio gesto desapercibido por algunos, merecedor para muchos de al menos una nominación.
Escrito por Enrique Mochón Romera - Twitter