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Black is black

El público abarrota la sala donde presenta su libro. El escritor lee una tras otra sus negras historias, que son recibidas entre aplausos, exclamaciones de horror y las sonrisas de alivio que produce saber que todo es imaginación. Mientras firma dedicatorias el autor sonríe también, seleccionando a su próxima víctima.
Escrito por Manuel Menéndez Miranda
Elegido mejor relato de diciembre de 2018

United Colors

El héroe envuelto en su capa desaparece en las alturas, con la chica desmayada entre sus brazos. La multitud vitorea entusiasmada; la ciudad está segura bajo su protección.

Regodeándose ante su inminente festín, Drácula reflexiona que empezar a vestirse con colores chillones ha sido la mejor idea de su muerte.
Escrito por Manuel Menéndez Miranda
Elegido mejor relato de noviembre de 2018

Divina soledad

Me encontraba muy solo. No era producto de la melancolía. No era un estado de ánimo temporal. Era la soledad absoluta de quien se sabe único en el universo. Entonces fue cuando diseñé mi plan.

Por ahora creé el cielo y la tierra. Esta tarde me pondré con la luz.
Escrito por Manuel Menéndez Miranda

Fe ciega

Mi hijo tenía tanta fe en mí que, si le decía que una inyección no le haría daño, no sentía ningún dolor y sus heridas curaban milagrosamente cuando yo las soplaba. Por eso nunca me perdonaré haberle dicho aquella noche que, si no se dormía, el coco vendría para llevárselo.
Escrito por Manuel Menéndez Miranda

El pescadito

Solo era un pez chico, uno entre tantos miles. Un pececito que jugaba a ser feliz nadando entre las espumas de las olas. Pero hoy un tiburón disfrazado de sirena se lo ha comido. Y hasta el mar se ahoga de pena con las lágrimas vertidas por el pobre pescadito.
Escrito por Manuel Menéndez Miranda

Beso robado

No lo pude evitar. No podía dejarte ir sin haber probado el sabor de tus labios, así que te besé afrontando la furia de tu marido, los gritos horrorizados de tu madre y el estupor del resto de tu familia. Pero aún me duele que me echaran así del tanatorio.
Escrito por Manuel Menéndez Miranda

Notas rotas

Adoraban oírle cantar y él les complacía feliz, incapaz de revelarles que cada nota que emitía le robaba un trocito de voz. Vivió compartiendo su música hasta el día en que sus cuerdas vocales se rasgaron, enmudeciéndole para siempre. Indignados, le echaron del pueblo: ¿para qué sirve un cantante mudo?
Escrito por Manuel Menéndez Miranda

Luces y sombras

Ella me pintaba preciosos cielos luminosos pero cada noche yo les añadía nubes sombrías. Empezó entonces a crear puertas abiertas y amplios ventanales sobre los que yo trazaba cerrojos y barrotes. Perdido ya todo el color, dibujó unas hermosas alas y me quedé solo tratando de borrar estas amargas lágrimas.
Escrito por Manuel Menéndez Miranda
Anónimo hasta noviembre