Cincuenta palabras tan solo

Arrugó otra y, furioso, la lanzó a la papelera, errando de nuevo. La enésima cuartilla que desechaba. Como todas las anteriores, quedaba también esparcida por el suelo. Cogió una más y comenzó a escribir y a enumerar los vocablos que fluían, ahora sin apenas esfuerzo, hasta poner aquel punto final.
Escrito por José Antonio Barrionuevo

Profugus animae

Palpito, me estremezco. A la vez, convulsiono, me ahogo. Quiero vivir pero siento que muero, y no me importa. Trémulo, alcanzo a notar el ligero pellizco de lo que ya no podrá ser poseído. Me convenzo. Te diré adiós en el mismo instante que sueñe tu irrealidad y tu deseo.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez

Derechos al autor

Al enterarse del cierre de su página favorita en Internet, aquel temperamental cincuentista arrojó su maltrecha libreta de relatos por la ventana. No tardó en sonar el timbre de su casa. Conteniendo la respiración, observó por la mirilla al tiempo que escuchaba: "Abra, solo queremos reconocerle sus derechos de autor".
Escrito por Juana Mª Igarreta Egúzquiza

BOG-BCN IB6517

Algunos días, robaba maletas en el aeropuerto. En casa, las abría y se ponía las ropas que encontraba. Con ello decía era como si pudiera vivir otras existencias.

La cocaína que la policía encontró en el doble fondo de aquel maletín le permitió, ciertamente, experimentar la vida de un recluso.
Escrito por Carles Quílez

La cigarra en la hormiga (de fábula III)

Aborrecía la línea recta tanto como palpar con sus antenas el culo de la compañera siguiente. Le encantaba cantar, y al ser acallada por enésima vez, de su tedio brotaron alas que empezaron a vibrar como acordes de guitarra. Rompió la fila hacia un azul incierto, pero de tres dimensiones.
Escrito por Antonio Bolant
Dedicado a Álex Garaizar - Parte I | Parte II | Parte III

Tiempo después

Año 9177. "¡Eureka!", se oye, cotidiana y consuetudinariamente, en el tercer local de arqueología del único edificio del planeta, el de la población activa. Han descubierto en las redes sociales del siglo XXI un tesoro, el blog Cincuenta palabras. Mientras, en las chabolas de parados, se trafica con sus micros.
Escrito por Rafa Olivares

El cenicero

Por fin podré ser esa chica que nunca me dejaste ser. Conseguiré recuperar la sonrisa y desconectar el GPS que me colocaste al conocernos. ¡Ah!, y escucha: volveré a fumar. Y empezaré con diez cartones de un tirón, para ir sacudiendo los cigarrillos en la urna que guarda tus cenizas.
Escrito por Luis San José

Y dos huevos duros

Un barquito de papel emprendió su travesía. Enrolaba nuevos grumetes y crecía, cada 50 olas, convertiéndose en bravo navío. Pronto llegará a puerto y descenderá la tripulación con su variopinto equipaje: gallinas, sombreros, plumas, tinta, lirismo, guitarras, libros, superhéroes, puertas, amaneceres, enhorabuenas, besos y abrazos.

Sonrío. Soy una de ellos.
Escrito por M. Carme Marí