Instrucciones para escribir un microrrelato de cincuenta palabras justas

Tome las veintisiete letras del alfabeto y extiéndalas delicadamente sobre una hoja en blanco.

Combínelas acertadamente. Comience con una ingeniosa frase introductoria, prosiga con cadencioso ritmo e introduzca algunas figuras literarias, aderezadas con una novedosa trama narrativa y un final inesperado.

Al terminar, siéntese cómodamente y espere la ovación general.
Escrito por Daniel Castillo

'Candinsky'

De un salto le arrebató el pincel salpicando de garabatos el lienzo desnudo que su dueño había dejado sobre el suelo. Los transportistas de la galería, que lo cargaron con el resto de obras del pintor, y el aplauso unánime de los críticos hicieron de su perro un artista emergente.
Escrito por Macarena Fernández

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"¿Y si no tuviera nada que decir...?".

Enfrentado al deseo de expresar una situación imaginada, plausible o no, el autor fue invadido por dudas en vez de por musas. Su desesperación creativa lo llevó al borde del ventanal abierto.

Con sosiego, dejó el título en blanco, y avanzó un paso...
Escrito por Rafael Domingo Sánchez - Twitter

El día después

No soporto este mundo plagado de injusticias. Observo cómo la degradación de la especie humana nos conduce a un camino sin retorno, alejado de la voluntad divina.

La inocencia infantil no exculpa del pecado. Conseguiré que pidan perdón. Los hijos de los herejes ya no ríen. Están muertos, como yo.
Escrito por Fernando da Casa - Web

Noche de terror

Noche de tormenta. Asustada por los truenos y relámpagos, decidí irme a la cama. En ese instante, una brisa gélida invadió la habitación.

"No puedo dormir", me dijo al oído mientras se metía en la cama conmigo y me abrazaba. Desperté sobresaltada, junto al vestido con el que fue enterrada.
Escrito por Belén Sánchez Sánchez

Cuando se impone la sinrazón

La sinrazón se presentó sin avisar, en forma de un atroz crimen.

Guiado por el fanatismo, el terrorista destrozó las vidas de unos inocentes cuando, emocionados, asistían al concierto de su ídolo.

Y los dejó marcados por un miedo y un dolor que les acompañará el resto de sus días.
Escrito por Gloria Arcos Lado

Celtar

En el museo de Celtar, los visitantes vienen y van, como en una procesión. De pronto, el silencio es roto por una voz áspera: "Y pensar que ese era nuestro hogar".

A través de un marco se ve una masa amorfa e incandescente y debajo se puede leer: Planeta Tierra.
Escrito por Giancarlo Ubillus - Twitter

Mentirosa

—Usted es mi dueño. Con las opciones de configuración podrá personalizarme enteramente a su gusto. Sólo espero contribuir a su bienestar y felicidad.

Desilusionado, la apagó y la regresó a la caja. El vendedor jamás le había advertido que, además de bellas e inteligentes, eran tan mentirosas como las humanas.
Escrito por Silvina Palmiero - Twitter