El tímido

No quiero llamar la atención, pero cuando me vuelvo dorado el viento comienza a desnudarme, la lluvia deshace mi ropaje dejándome expuesto. Pronto sólo quedarán mis brazos alzados al cielo, vacíos, inmóviles, con el frío mordiendo mi corteza. Sin nidos, sin sombra, sólo arañas tejiendo sus trampas con hilo plateado.
Escrito por Yolanda SA

Te echo de menos

Será su olor, su tacto en mi piel, el vaivén de sus movimientos... Me contagia de su libertad, me sumerge en otro tiempo y en otro lugar. Te hace caer en un embrujo que te atrapa, te arrastra, y te hace olvidar.

Cómo te echo de menos, mi querido mar.
Escrito por Lulu

Coronas de realidades

Acaricias mi pelo y acompañas mi sueño. Como siempre, me acuesto sobre tu acogedora mano. Reconozco cada comisura.

Me zarandeas y despierto. Tu mano está fría. Tengo miedo de abrir los ojos... ¿Y mi cama?

—Señora... es la hora...—. Los sentidos me traicionan.

Te beso... Ya escucho los ruedines girar.
Escrito por Enrique Caño

Mejor relato de febrero de 2017

Ya está aquí la primera votación del año. El jurado ha trabajado contrarreloj para dar su veredicto y estos son los ocho finalistas. Haced click en los títulos para repasarlos y elegid a vuestros tres favoritos antes del 2 de marzo a las 12.00 (GMT+1). ¡Gracias y suerte!

La protesta

Unas recién estrenadas ojeras retenían sus ojos, ahora ausentes. Masticaba con rítmica desgana una lasaña mal descongelada cuando un hilo de tomate se precipitó sobre su desaliñada barba, como queriendo huir. Los abdominales recularon hasta nuevo aviso y el desodorante del Lidl parecía rendirse.

El eructo le salió de dentro.
Escrito por Álex Garaizar

Quedarse en blanco (Trilogía literal II)

Le reitero, inspector, que le lleva pasando desde siempre. La primera vez, durante un examen, tardamos horas en encontrarlo porque las paredes del colegio estaban pintadas de blanco. Ayer, sin pensarlo, decidimos subir a esquiar y una amiga nuestra le hizo una pregunta comprometida. No lo hemos vuelto a ver.
Escrito por Ignacio Urtiaga
Parte I | parte II

Desbandada

Pocos notaban el vacío en la mirada de Lucas. Desde que una madrugada alguien abrió la puerta de su habitación sin permiso, cerraba los ojos y un cuervo le picoteaba despacio el corazón, mientras escapaban, batiendo frenéticamente sus alas, los pájaros de su cabeza y las mariposas de su estómago.
Escrito por Miguel Ibáñez

De vicio

El congreso eclesiástico anual dedicado a estudiar cada uno de los siete pecados capitales había sido un extraordinario éxito. Para celebrarlo, fueron todos al mejor restaurante del país donde disfrutaron copiosamente de opíparos manjares, deliciosos postres y vinos exquisitos. Este año había sido la gula. El próximo año, la lujuria...
Escrito por Flor Belmonte