Toreador

La vuelta triunfal lo pilló con el paso cambiado cuando se enteró por un subalterno de la noticia:

Tu hijo...
Qué.
Que nació muerto.

Humilló como los toros bravos, lamió su boca el sudor ensangrentado de su mano y, por la puerta grande, sacudió la arena negra de sus zapatillas.
Escrito por Pepe Illarguia - Web

Vacíos

Y me alejé con las manos en los bolsillos. Quizás buscaba allí todos los momentos perdidos, tal vez estrujaba entre mis dedos los instantes que habíamos vivido. La seriedad de mi rostro, el eco de mis pasos, el olvido momentáneo, el cuerpo malherido, me devolvían al camino... Los bolsillos, vacíos.
Escrito por Javier Pintor

Visión cenital

Aquella atalaya desde donde me deleitaba, apenas manteniendo lo básico del mecanismo, era el lugar perfecto que tanto tiempo costó encontrar al Director.

Se divisaba perfectamente hasta el relieve más sutil del paisaje diseñado. Ríos, valles, montañas... incluso esos seres bípedos tan extraños.

Lo extraño fue cómo me llamaron... Dios.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez - Twitter

Una tarde cualquiera, al ponerse el sol

Ven, túmbate aquí, bajo este olivo, a mi lado, disfrutemos de este apacible atardecer. No hables, no digas nada, cierra los ojos, déjate llevar por tus pensamientos, sueños o recuerdos no buscados. Vive este minuto, descansa, respira profundamente, déjate llevar por el rumor de la brisa y olvídate de mí.
Escrito por Crispín - Web

Elige tu propio final

Me humillaste en la fiesta de graduación. En la universidad, estuviste conmigo hasta lograr tu título de ingeniera. Me estafaste para conseguir el dinero y huir con tu novio. Solías wasapearme solo para excitarme.

Y ahora, frente a mí, divorciada y suplicándome, la única alternativa que me dejas es: _____te.
Escrito por Jean Durand - Web

It's alive

Al principio no tenía ninguna intención de que Amelia y el gato de las dos cabezas tuvieran relación alguna. Dada la insistencia del respetable, una noche decidí exhumar a esos dos fieles fantasmas de mi insomnio. Ahora tengo un gato que me besa con los húmedos labios de mi exmujer.
Escrito por Andrés Galindo - Web

Despertares

La mañana es plomiza, con sabor amargo, le trae ecos del ayer, como desde hace diez años, de entonces tan solo recuerda que le despertó el olor a pólvora rompiendo el silencio de la madrugada y la nota que encontró sobre la mesilla con aquel «hasta siempre, te quiere mamá».
Escrito por Amparo

Ocaso

Sentado en la orilla, contemplaba hipnotizado el borboteo del agua. Las hojas caían somnolientas desde la majestuosidad dorada de los chopos y escapaban, río abajo, cabalgando la corriente. Cuando salió de su ensimismamiento, la vio a su lado pálida e insinuante y ocurrió lo inevitable. Después solo quedó un cadáver.
Escrito por Javier Igarreta Egúzquiza - Web