Planeta Tierra (II)

Todo era caos. Gritos y empellones por doquier. Sintió que la arrastraban, pero no soltó la pequeña mano. De pronto lo miraba con ojos suplicantes: "¡Promete que nos veremos allá!". "Lo prometo", alcanzó a oír. Con lágrimas en los ojos leyó el brazalete que llevaban ella y el niño: Celtar.
Escrito por Giancarlo Ubillus - Web
Parte I | Parte II

Escena del crimen

Al fin había acorralado al impostor. No podía sino matarlo. Aguardó a que estuviera solo en la casa. Entró. Hizo lo que tenía que hacer y, para no dejar rastros, se puso a limpiar la escena del crimen. Entonces alguien llamó a la puerta. Era él... que venía a matarlo.
Escrito por Andrés Galindo - Web

No soy responsable de mis actos

La encontré en un semáforo. Me cautivó su olor, el baile de su pelo al andar y el rítmico movimiento de su culito respingón. La abordé como si no existiera un mañana...

Sentí una fuerte opresión en el cuello. Mi condición fiel y sumisa me alejó, entre aullidos, de ella.
Escrito por Fernando da Casa - Web

Consecuencias

El ratoncito Pérez ya no visita a los niños. Parece que al fin encontró un diente que encajaba en el hueco dejado por el que se le rompió.

Ahora los chicos están tristes. En la periferia, un grupo de preadolescentes organiza batidas para encontrarlo y saltarle un par de muelas.
Escrito por M. Carme Marí - Web

Hasta que la muerte nos separe

Desde la alféizar del décimo piso escuchaba atónita como su marido intentaba en vano salvarle la vida. Sabía que le engañaba y que era mentira todo lo que decía, pero mostrándose convencida agarró con fuerza la mano temblorosa que le ofrecía. Entonces fue como arrastrándolo a él, saltó al vacío.
Escrito por Encarna Cuesta García - Twitter

Proposición homicida

Tomaba un cubata con la bella estrella de mi chat, en un concurrido pub de Chinatown. Después de pagar con mis créditos, le dije de ir a mi piso. El coche iba a arrancar cuando ella chispeó, su piel se descompuso como cera. Cayó en mi trampa de cazador policía.
Escrito por Mase - Facebook

Candidato

Entre la chiquillada había destacado como el más reservado. Creció independiente, escapando siempre de la realidad, escondiéndose de los problemas, buscando atajos y encontrándolos como el mejor para no aparecer en escena. Hoy es el político de moda, va primero en los sondeos, y lo ha logrado escondiendo la verdad.
Escrito por Antonio Ortuño Casas

Extravío

Saturado de horizontes y de nieblas matinales, el farero perdió el norte y la estela de sus naves. Con sus ojos extraviados, busca los recuerdos varados en el vaivén de las olas. Por las noches, los destellos del viejo faro acunan, desde la lontananza, los fantasmas del insomnio del farero.
Escrito por Javier Igarreta Egúzquiza - Web